Cómo usar un silbato para adiestrar
Un silbato no significa nada por sí mismo para un perro: se convierte en orden mediante la asociación. Elige un patrón por conducta (un pitido largo = ven, dos cortos = sienta), reprodúcelo, da la orden que el perro ya conoce, recompensa de inmediato y repite en sesiones diarias cortas. Las ventajas del silbato frente a la voz: atraviesa la distancia y el viento, nunca suena enfadado ni excitado y es idéntico cada vez.
Mantén los pitidos por debajo de uno o dos segundos, a volumen moderado y con el dispositivo apuntando lejos de las orejas del perro. Los perros perciben estas frecuencias con mucha más intensidad que nosotros: el objetivo es captar la atención, no incomodar.
Los límites honestos de un silbato online
Los perros oyen hasta unos 45–65 kHz; los silbatos físicos funcionan a 23–54 kHz. Los altavoces de móviles y portátiles no llegan: su salida se desploma por encima de unos 20–22 kHz, y esta herramienta se detiene honestamente en 22 kHz en lugar de fingir lo contrario. En la banda de 16–22 kHz un silbato online sigue cumpliendo a corta distancia: el perro oye un tono claro y la mayoría de los adultos no oyen nada.
Para trabajo de campo a larga distancia (caza, llamada de un perro pastor a 200 m), compra un silbato físico: es más potente y más agudo que cualquier altavoz. Para adiestrar en casa, señales de atención y experimentar antes de comprarte uno, esta página basta. Comprueba lo que tú puedes oír con el tono mosquito o con el test de audición completo.